Cómo elegir una certificación ambiental para tu marca


Cuando buscamos diferenciar nuestro producto, una herramienta de comunicación son las certificaciones de producto.

Las certificaciones cuentan a nuestro cliente, ya sea consumidor final o intermedio, que estamos incluyendo prácticas de sostenibilidad en nuestro negocio, más allá del cumplimiento de la ley.

Pero en el mundo de las certificaciones  existe una gran variedad y, en muchos casos, acaba confundiendo a nuestro cliente y a nosotros mismos.

Podemos encontrar multitud de certificaciones específicas para el sector de la moda pero también genéricas para varios sectores. Algunas se refieren al producto, otras a características de la empresa que lo produce; algunas son voluntarias y otras obligatorias; algunas son autocertificaciones y otras son certificadas por terceras partes; algunas son multicriterio y otras están centradas en un único aspecto.

Esta diversidad de certificaciones es el reflejo de la complejidad de los sistemas productivos en donde encontramos con una gran diversidad de productos (productos internmedios, productos a cliente final, servicios, etc), aspectos a certificar (ambientales, sociales, de gobernanza, de procesos, etc) y diferentes escalas geográficas y temporales.

Por eso, es importante conocer sobre las diferentes certificaciones que existen y cómo se clasifican.

Hoy te voy a contar un poco sobre las certificaciones ambientales, qué tipos hay y cómo puedes escoger entre una u otra.

Las certificaciones ambientales.

Las certificaciones ambientales también se llaman  ecoetiquetas y son aquellas certificaciones que buscan controlar los aspectos relacionados con el medio ambiente de la producción de un producto o servicio.

Aunque nos restringimos a las ecoetiquetas, la variedad es inmensa y a veces la cantidad de información a procesar para el comprador es abrumadora.

Si intentamos poner orden en el caos, podemos decir clasificar las ecoetiquetas en  3 grandes grupos según la Organización Internacional de Estandarización (ISO):

Ecoetiquetas tipo I:

consumidor-final-modaEstas ecoetiquetas normalmente se dedican a productos de gran consumo destinados al cliente final ayudándolo a identificar el producto o servicio con menor impacto.

En general consideran el ciclo de vida de todo el producto (extracción materia prima, producción, venta, consumo, reciclaje) y controlan varios aspectos ambientales como consumo de agua, energía, material reciclado, etc.

Estas certificaciones, están estandarizadas y son otorgadas por una tercera parte independiente. Es decir, la certificación no la otorga la propia empresa o la consultora que apoyó en el proceso sino una tercera organizaicón independiente que otorga credibilidad a la certificación.

La normativa ISO aplicable para este tipo de etiquetas es la ISO 14024

Ejemplos de estas ecoetiquetas para el sector textil son: GOTS o  Öeko-Tex.

Ecoetiquetas Tipo II:

consumidor - confundidoEstas ecoetiquetas son autodeclaraciones de la propia empresa fabricantes y no están certificadas por una organización externa.

Estas autodeclaraciones son un poco confusas para los clientes ya que es difícil poder diferenciarlas de las otras ecoetiquetas. Por ello, la ISO 14021 define recomendaciones sobre cómo una empresa puede usar estas autodeclaraciones.

Para utilizar etiquetas autodeclaratorias, debemos evitar:

  • utilizar términos poco precisos como “amigable con el ambiente”, “verde”, “ecológico”, et
  • Hacer afirmaciones que no se puedan verificar
  • Utilizar símbolos que puedan interpretarse erróneamenteblack_wo_circle-300x300

Un ejemplo de estas declaraciones es el símbolo del reciclaje. Este símbolo induce a pensar que el producto, servicio o proceso son reciclados, reciclabes o, como mínimo, mejores ambientalmente que otros productos. Pero esto no es así. No hay ninguna definición clara de los beneficios del producto que luce esta etiqueta.

 

Ecoetiquetas Tipo III:

productos-textilesEstas ecoetiquetas son las más desarrolladas de todas. Se basan en estudios de Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y, como siguen unas reglas de categoría de producto, pueden ser verificadas por una tercera parte.

Estas ecoetiqutas ofrecen información cuantitativa y detallada en indicadores de impacto ambiental y, por su mayor complejidad (algunas tienen más de 50 páginas de extensión), tienden a utilizarse en productos B2B y no en consumidores finales.

La normativa ISO aplicable para este tipo de etiquetas es el grupo de normas de la familia 14040

 

 

El Grupo Internacional en Gestión Ambiental de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, resume las características de las diferentes ecoetiquetas en el siguiente cuadro.

certificaciones-ambientales

 

¿Qué tipo de certificación es mejor para mi producto?

Ahora que hemos visto cómo podríamos clasificar los cientos de etiquetas que existen, ahora podemos empezar a pensar cuál (o cuáles) es la más adecuada para tu marca.

No existe probablemente la certificación perfecta para tu producto pero sí puedes intentar decidir entre ellas pensando en las necesidades que tienes como organización, quién es tu cliente y qué buscas trabajar y mejorar a largo plazo con la certificación.

La razón más extendida para usar una certificación es la necesidad de diferenciación de nuestros productos en el mercado. Pero las certificaciones pueden apoyarnos no solo en esto sino que también ayudan a mantener el orden en nuestra organización.

Si tu objetivo es comunicar a un cliente final, lo más aconsejable es probablemente trabajar con ecoetiquetas del tipo I. En caso sector y producto sean altamente especializados o tu cliente sea un proveedor de la cadena de producción, lo más probable es que las ecoetiquetas que funcionen mejor sean las del tipo III:

Por otro lado, si lo que buscas es iniciar un proceso de mejora en tu organización y tienes un nivel de complejidad relativamente bajo a la hora de buscar, recopilar y analizar información, una ecotiqueta del tipo I puede ayudarte a ordenar tus procesos e iniciar la mejora continua a mayores niveles de control e innovación. Por otro lado, si aún conoces poco sobre los impactos de tu producto, tienes una alta cantidad de información interrelacionada a procesar o quieres conocer áreas de mejora en todo el ciclo de vida del producto, entonces puedes iniciar con un Análisis de Ciclo de Vida que te apoye y de ahi, buscar la certificación con una ecoetiqueta tipo III o tipo I, en función de si tu cliente es una empresa o un consumidor final.

El mundo de las certificaciones es muy amplio y hay personas especializadas que pueden apoyarte en implementar una u otra en tu marca o producto. Si necesitas apoyo, contáctame para que te oriente sobre la mejor solución para ti.

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Comments (2)

  1. Giuliana Gadea (reply)

    13/01/2018 at 02:39

    Que interesante leerte. Apartir de ahora soy tu seguidora. Muchss gracias por compartir tus conocimientos

    1. Ester Xicota (reply)

      13/01/2018 at 08:03

      Hola Giuliana,
      Gracias por tu mensaje. Espero que encuentres información interesante ara tu marca. Si quieres estar atenta a los articulos, suscríbete a mi lista de correo en https://www.esterxicota.com/newsletter-2. Un abrazo 🙂

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